domingo, 14 abril 2024
Formación académica
  • Ingeniero electrónico por la Universidad Politécnica de Valencia.
  • Máster en Formación del Profesorado especialidad Tecnología por la UCV
  • Executive MBA por ESIC Business & Marketing School
  • Investigador en formación en la Escuela Internacional de Doctorado de la UNED, Programa de Doctorado Interuniversitario en Economía y Empresa: Bienestar e Internacionalización.

Experiencia profesional

Domingo Escutia nació en Valencia en 1970. Es Ingeniero Electrónico por la Universidad Politécnica de Valencia.

Su formación y su trayectoria profesional relacionada con la gestión, la ciencia y la formación le han llevado a ser especialista en ejecución de infraestructuras y diseño de actividades de divulgación científica.
En 1998 se embarcó en la puesta en marcha del Museo de las Ciencias Príncipe Felipe donde rotó por diferentes áreas hasta alcanzar el puesto de director de Contenidos de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, revitalizando sus espacios programando actividades para más de 3 millones de visitantes anuales.
Más recientemente, Domingo ha sido consultor en diferentes iniciativas ministeriales para promover la ciencia a nivel internacional (Programa Operativo de Investigación y Desarrollo para la Innovación, Ministerio de Educación, Juventud y Deportes – República Checa.
Programa de Infraestructura de Enseñanza de Educación Superior – República de Serbia.

South East European Centre para el Aprendizaje Empresarial en Zagreb – Croacia).

En 2017 entra a formar parte del equipo del Parque de las Ciencias de Granada como ESERO Manager coordinando a nivel nacional la Oficina de Recursos Educativos ESERO Spain, proyecto de la Agencia Espacial Europea para el fomento de la Educación Científica y Tecnológica en España.
¿Cuándo comenzó tu andadura al frente del proyecto ESERO de la ESA, en España, y cuáles fueron tus motivaciones para asumir ese importante reto?

Me incorporé al equipo del Parque de las Ciencias de Granada a finales de 2016, pero no fue hasta un año después que conseguimos firmar el contrato con la ESA.

Redactar el proyecto, las primeras negociaciones, establecer colaboraciones instituciones con entidades educativas y otras consejerías, homologar al Parque de las Ciencias como proveedor de servicios, etc. Un año intenso de trabajo hasta que en octubre de 2017 inauguramos ESERO Spain y comenzamos con las primeras formaciones.

Un proyecto único, de acentuado servicio público, integrador, educativo, todo por desarrollar, de alcance nacional e internacional, de alto impacto en el profesorado y alumnado, con la ESA y el Parque de las Ciencias como colaboradores principales.
Dejé Valencia y me establecí en Granada. Provisionalmente llevo seis años y con la actual renovación del contrato con la ESA me esperan, al menos, tres años más de actividad. Todo un reto personal y profesional.

Aunque hoy ya es comúnmente aceptada la influencia positiva de la introducción del STEAM como una metodología en el aula para el desarrollo de la sociedad, ¿cómo resumirías la justificación y su importancia en el contexto actual?

Ni la naturaleza ni el desarrollo de las habilidades profesionales en cualquier sector están divididas por asignaturas o parcelas independientes. Todo está interconectado y se precisa de un enfoque interdisciplinar para abordar cualquier problema.
Los sistemas educativos tratan de adaptarse y el uso de la metodología STEAM es parte de la necesidad de mejora de la formación del alumnado, y del propio docente.
En un mundo tan cambiante y con tanta dependencia de la tecnología se precisa fomentar las vocaciones científico-tecnológicas desde edades tempranas. Esta metodología es clave para conseguirlo.
En particular, desde esero, si tuviéramos que destacar las cuestiones más relevantes de la influencia de la formación STEAM desde la infancia, en cuanto a la contribución presente y futura del desarrollo del sector espacial, ¿cuáles destacarías?
Las futuras generaciones van a afrontar retos y desafíos que desconocemos, se desarrollarán nuevas tecnologías y se crearán trabajos que no han sido necesarios antes y en entornos muy distintos a los que conocemos. Así que, hay que entender que el sector espacial no es solo el futuro.
Aunque una misión espacial pueda tardar 20 años en ver la luz, es una actividad con una alta influencia en el presente y en importantes aspectos de nuestra vida cotidiana, es un sector clave para el desarrollo.
Las futuras generaciones van a afrontar retos y desafíos que desconocemos, se desarrollarán nuevas tecnologías y se crearán trabajos que no han sido necesarios antes”
Tampoco es exclusivo de unos pocos. Conocer las diferentes salidas profesionales que se están generando es fundamental. Existe una inmensa variedad de profesiones, además de la de astronauta.
Abogacía, medicina, ingeniería, diseño, programación, seguridad, Inteligencia Artificial, mecánica, gestión de proyectos, finanzas, no hay sector tradicional que no tenga cabida en el sector espacial. Pero con la característica motivadora e integradora que solo el Espacio tiene.
Otro aspecto importante es el emprendimiento. La rápida evolución del New Space viene motivada en parte por la capacidad de emprendimiento que se ha ido cultivando años atrás.
La formación específica del profesorado de primaria y de secundaria de nuestro país tiene una incidencia relevante. ¿Cómo cuantificarías el nivel de sintonización con el sector espacio? ¿Qué áreas de incidencia destacarías como las más relevantes a fomentar y mejorar?
El uso del Espacio como contexto es una fuente de inspiración y motivación que pocos sectores tienen y es fundamental como herramienta para el proceso enseñanza-aprendizaje.
En general, se sintoniza con casi cualquier sector. Últimamente la observación de la Tierra y el cambio climático están permitiendo una mayor popularización de estas áreas. La robótica espacial y la inteligencia artificial también son muy atractivas y conocidas. La búsqueda y caracterización de exoplanetas, lanzamiento de cohetes, transporte espacial, etc.
En general, cualquier ámbito del sector sintoniza plenamente con la actividad docente, la clave está en el desarrollo de materiales específicos y la formación.
Si miramos hacia un futuro próximo, las telecomunicaciones (conectividad de banda ancha/ comunicación cuántica), capacidad de respuesta rápida y con precisión (navegación satélite, observación de la tierra) y la exploración humana en Marte van a ser las próximas áreas de desarrollo del sector. Así que tendremos que trabajar en nuevos materiales y planes de formación específicos.
Sin embargo, en algunas ocasiones el Espacio parece solo accesible a una élite. El profesorado puede sentirse no lo suficientemente preparado. Por ese motivo es muy importante seguir invirtiendo en formación.
Una vez se conocen y se ponen en práctica los materiales y actividades que desarrollamos, tienen un gran impacto y siempre están altamente valorados tanto por docentes como por su alumnado.
Desde las empresas que conforman la industria española del sector espacial, ¿qué actividades identificas que podrían emprenderse relativas al STEAM para fomentar y contribuir activamente esta potenciación y desarrollo del sector?

Desde mi punto de vista, la ayuda a la financiación de acciones específicas, como podría ser el desafío CanSat, y para permitir aumentar el acceso a materiales para el aula es prioritario. Y no me refiero únicamente a la aportación dineraria, que siempre es importante.

También a la colaboración en especie permitiendo a profesionales del sector invertir horas en actividades con el alumnado y el profesorado, visitar instalaciones, cesión de materiales propios, participación en charlas, etc.

Recientemente hemos creado una space-box con materiales reales fabricados por las empresas del clúster MINSC que se acompañan de unas charlas.

Forma parte de nuestra iniciativa “El Espacio entra en las aulas” y permite al alumnado conocer a jóvenes empresarios y profesionales del sector en primera persona, además de descubrir nuevos materiales y prototipos que se están desarrollando para nuevas misiones espaciales que se compaginan con actividades adaptadas al currículo.
Cuando echamos la vista atrás, tan solo unos pocos años, realmente vemos que se ha conseguido avanzar, tanto en la introducción del STEAM en el aula en general, como en el conocimiento y aceptación general por parte de la opinión pública de la importancia del sector espacio. ¿Cómo visualizas este progreso en los próximos diez años?
Ya solo en los últimos cinco años el progreso ha sido exponencial, así que se avecina toda una revolución.
La creación y generación de talento va a ser lo que marque la diferencia en nuestra sociedad. Alinear la estrategia industrial del sector con una visión a largo plazo del programa educativo que llevamos a cabo es la clave para contribuir al desarrollo de las capacidades que necesita el sector espacial.
Como comentaba antes, nos encontraremos con tipos de trabajo que todavía no se han solicitado, tecnología que no se ha inventado y problemas que no podemos anticipar. Y todo esto tendrá que ser resuelto por los jóvenes que se están formando ahora mismo.
Veo que también tendremos que evolucionar y, como ESERO, no solo tendremos que abordar la formación desde un punto de vista reglado y homologado. También tendremos que ampliar nuestro abanico de actividades a la educación no formal e informal.
Atender a nuevos públicos (Educación Infantil, familias, estudiantes noSTEM, profesionales al inicio de su carrera universitaria). Acentuar la conexión entre investigación, innovación y educación.
Promover la innovación a través de la diversidad y la inclusión. Se avecinan retos muy interesantes para todos.
¿Qué elemento diferenciador destacarías de España respecto al resto de países miembros de la ESA, en esta andadura?
El trabajo en red, ¡sin dudarlo! ESERO es una red de oficinas en cada uno de los estados miembros de la ESA. El trabajo en red y colaborativo está en su ADN. Pero en nuestro caso lo definiría como una necesidad de dos niveles: institucional y formativo.
Conseguir colaborar con cada una de las Consejerías de Educación de las diferentes CC.AA. para crear diferentes programas de innovación educativa personalizados y adaptados a la particularidad de cada territorio ha sido la clave para ser uno de los ESERO con mayor impacto nacional. Estos programas permiten a los docentes la homologación de la formación que reciben y el acceso a materiales y recursos de una forma ordenada (y gratuita).
Aunque hay otro factor igual de importante y es el desempeño de nuestros ETTs (no es un término que a priori guste, pero proviene de sus siglas en inglés: ESERO Techer Trainers).
Docentes en activo que forman a otros docentes. ESERO es un equipo pequeño de tres personas (Elena Álvarez, Carmen Botella y un servidor) y no tenemos, todavía, la capacidad de multiplicarnos para llevar a cabo formaciones y actividades en varios sitios a la vez. Así que decidimos implementar y fomentar la participación activa de los docentes más involucrados en cada región.
Su ayuda, su conocimiento directo de las diferentes situaciones en el aula, la capacidad de adaptar y personalizar los contenidos a cada una de esas situaciones y su motivación es la verdadera clave del éxito. Tienen todo mi reconocimiento y me debo plenamente a ellos. Estamos siempre muy atentos a sus sugerencias, comentarios y propuestas para continuar mejorando.
¿De qué manera afecta la creación de la Agencia Espacial Española a las actividades de ESERO?
La creación de la AEE es una gran noticia. En mi opinión potenciará más aún a todo el sector espacial. Más recursos e inversiones que nos permitirán, en general, ser más competitivos como motor económico y social de calado.
En particular para nuestra actividad, confío que incluya en sus bases fundacionales algún artículo similar al Artículo V de la convención de la ESA, y que se considere la educación como una actividad obligatoria en cualquier programa y también nos proporcione más recursos.
Una mayor dinamización del sector hará crecer a las empresas y se precisará de más y mejor talento. Por lo que nuestra actividad formativa y divulgadora tendrá que ampliar su alcance.
Así que todos son buenas noticias. Si además le añadimos la reciente selección de Sara García y Pablo Álvarez como los nuevos astronautas españoles, podemos decir que nos encontramos en un momento dulce en lo que se refiere al sector espacial español.
Una de vuestras actividades en ESERO más conocidas es la organización de la competición CanSat en España. Para que la conozcan nuestros lectores, ¿en qué consiste? ¿Cuántos colegios y jóvenes se ven involucrados cada año en esta significativa iniciativa?
CanSat es una competición promovida por la Agencia Espacial Europea, dirigida a equipos de estudiantes de Secundaria y Bachillerato. Los equipos deben diseñar y construir un pequeño satélite del tamaño de una lata de refresco.
Este desafío ofrece una oportunidad única para que los estudiantes tengan una primera experiencia práctica en un proyecto espacial real. Tienen que ser capaces de organizar todos los aspectos técnicos de la misión: diseñar el CanSat, seleccionar su misión, integrar los componentes, probar, preparar el lanzamiento, lograr un aterrizaje seguro y luego analizar los datos.
Todo un reto tecnológico que promueve el fomento de vocaciones científicas en los más jóvenes.
La final de la competición CanSat nacional se celebrará en Granada en mayo de 2023, y consiste en el lanzamiento de cohetes (hasta unos 900 m de altura), los cuales contienen los proyectos CanSat desarrollados por los equipos seleccionados para la final y cuyo ganador representará al país en la competición europea.
Además, se celebrarán hasta competiciones regionales en la mayoría de las comunidades autónomas, que permitirán elegir a los equipos finalistas que viajarán para participar en la competición nacional.

Este año ha sido todo un éxito. En apenas cinco años hemos pasado de unos 10 equipos, a más de 750 equipos inscritos procedentes de 14 comunidades autónomas diferentes para esta edición. Y de una participación femenina casi anecdótica, a más del 30%.

Esto supone en 2023 la participación de más de 400 docentes y 5.000 estudiantes.
Como comentaba antes, el trabajo en red y la implicación de las administraciones públicas educativas son la clave del éxito.
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