La compañía ha diseñado y fabricado una antena receptora en banda X que permitirá recibir señales de la nave y forma parte de su carga útil. La misión, fruto de la colaboración entre la ESA y la Academia China de Ciencias, estudiará la interacción entre el Sol y la Tierra, el viento y las tormentas solares, incluyendo la observación continua de auroras durante 45 horas, un hito sin precedentes.
