Director de Navegación (D/NAV)
de la Agencia Espacial Europea (ESA)
Posteriormente, desarrolló su carrera en la Agencia Espacial Europea (ESA), donde ha desempeñado un papel clave en la creación y evolución de los sistemas europeos de navegación por satélite. Además, fue uno de los impulsores del programa EGNOS y el principal responsable de la concepción y despliegue de Galileo, el sistema global de navegación civil de Europa. En la actualidad es director de navegación de la ESA, desde donde supervisa los programas europeos en este ámbito estratégico.
Europa ha tenido en las últimas décadas el potencial tecnológico e industrial para situarse al primer nivel y competir con las grandes potencias espaciales, Estados Unidos, Rusia, China y Japón”
Tras más de cuatro décadas en la Agencia Espacial Europea, ¿en qué momento de su carrera sintió que Europa estaba realmente preparada para competir de tú a tú con las grandes potencias espaciales?
Europa ha tenido en las últimas décadas el potencial tecnológico e industrial para situarse al primer nivel y competir con las grandes potencias espaciales, Estados Unidos, Rusia, China y Japón. Sin embargo, el catalizador del éxito a nivel mundial ha sido sin duda la colaboración de los estados europeos a nivel institucional. Para competir, se necesita masa crítica y hay que federar. La creación de la Agencia Espacial Europea en 1975, y más recientemente en 2007 las competencias atribuidas a la Unión Europea en ámbito de Espacio, han impulsado la creación de programas espaciales ambiciosos con dimensión realmente europea, al más alto nivel.
Ejemplos notables son los programas de observación de la Tierra Meteosat y Copernicus, los programas de lanzaderas Ariane y VEGA, los programas de navegación por satélite EGNOS y Galileo, las iniciativas público-privadas en el ámbito de satélites geostacionarios de telecomunicación y el gran programa científico de la ESA y misiones en colaboración con NASA, Roscosmos, JAXA. Estos programas han contribuido a consolidar un tejido industrial europeo competitivo, consorcios internacionales, operadores de primer rango como Eumetsat, Eutelsat, INMARSAT, Hispasat, SES-Astra y una política espacial para Europa al servicio de la sociedad, la economía y la Seguridad, con grandes oportunidades de acceso al mercado internacional.
Estamos bien preparados para jugar un papel importante en la era de enlaces ópticos, cuántica e inteligencia artificial y lanzadores de pequeño o mediano tamaño para desplegar constelaciones en órbita baja.
Galileo es un ejemplo de ambición, soberanía, excelencia tecnológica, construcción y cohesión europea”
Usted ha sido el principal arquitecto del sistema europeo de navegación por satélite Galileo. Mirando atrás, Usted ha sido el principal arquitecto del sistema europeo de navegación por satélite Galileo. Mirando atrás,
Galileo fue desde su inicio un reto principalmente político e institucional. En los años 90 el sistema americano GPS fue declarado operacional, una realidad con enorme potencial en múltiples sectores de la economía y la Defensa. En este contexto, hizo falta expresar una fuerte voluntad política de soberanía europea para justificar la necesidad de invertir a largo plazo en un sistema independiente europeo, equivalente pero diferente de su homólogo GPS, un sistema civil bajo control civil, Galileo.
La Agencia Espacial Europea con su programa de desarrollo y validación en órbita GalileoSat y la determinación política de la Comisión Europea bajo el impulso de su vicepresidenta Loyola de Palacio supieron poner el programa en marcha sorteando uno tras otro todos los obstáculos. El primero, la aceptación por parte de los Estados Unidos de tal inciativa y el acuerdo de compatibilidad e interoperabilidad entre GPS y Galileo firmado en 2004, seguido de múltiples retos, modelo de negocio, gobernancia institucional, definición de servicios, financiación a largo plazo, política industrial, tecnologías criticas, seguridad del sistema.
Galileo se ha convertido no solo en un éxito tecnológico, sino en un pilar de la autonomía estratégica europea. ¿Cree que hoy en Europa somos plenamente conscientes del valor económico, social y geopolítico de disponer de capacidades espaciales propias?
Galileo es un ejemplo de ambición, soberanía, excelencia tecnológica, construcción y cohesión europea.
Después de varias décadas de desarrollo y despliegue del sistema, el valor político y de autonomía estratégica de Galileo para Europa es hoy en día una realidad. Con más de cinco mil millones de usuarios, aplicaciones en múltiples sectores de la sociedad y un pilar de los operativos de Defensa y Seguridad, Galileo es el sistema de navegación por satélite más preciso y moderno, de uso dual, situando a Europa como líder indiscutible de esta tecnología a nivel internacional.
Galileo es hoy un ejemplo de la necesidad de dotar a Europa de capacidades espaciales propias, acceso al Espacio, sistemas de observación y vigilancia, telecomunicación, navegación, monitorización del espectro, centros de datos y servicios en órbita, para usos civiles y de Seguridad. Esto requiere un esfuerzo importante conjunto a nivel institucional, industrial y tecnológico y una programación presupuestaria coherente con los objetivos y las prioridades estratégicas a largo plazo.
Desde su actual responsabilidad como director de Navegación de la ESA, ¿qué prioridades marcarán la próxima generación de servicios de navegación y posicionamiento, especialmente en un contexto de creciente dependencia digital y de seguridad?
La navegación por satélite está en su edad de oro y representa hoy en día el volumen de mercado más importante en aplicaciones espaciales. Pero su éxito exige garantizar su disponibilidad y calidad de servicio en todo momento, con cobertura global, incluso en momentos y zonas en crisis de Seguridad. Este es un reto muy importante que impone inversiones a nivel de la robustez de la infraestructura, la incorporación de nuevas tecnologías, fusión de sensores a nivel de usuario y diversificación de sistemas interoperables.
El contexto geopolítico internacional ha puesto de relieve vulnerabilidades que se han traducido en planes de inversión ambiciosos y una aceleración de programas de innovación tecnológica adoptados en el último Consejo a nivel de ministros de la Agencia Espacial Europea (programa FutureNAV con sus componentes Celeste LEO-PNT y OpSTAR) con una contribución récord por parte de la Agencia Española del Espacio, situando a España por primera vez en la historia de la ESA como el cuarto país europeo a nivel de inversión Espacial por detrás de Alemania, Italia y Francia.

El contexto geopolítico internacional ha puesto de relieve vulnerabilidades que se han traducido en planes de inversión ambiciosos y una aceleración de programas de innovación tecnológica”
La industria espacial española ha alcanzado un peso muy relevante en programas de navegación. Desde su experiencia,te posicionamiento y qué debería hacerse para consolidarlo a largo plazo?
La industria Espacial española es líder en sistemas de navegación europeos. Es el resultado de varias décadas de innovación tecnológica en sectores clave y una política industrial realista y centrada en prioridades. Algoritmos de procesado en orbitografía y sincronización de tiempo, sistemas de control de constelaciones, cargas útiles, antenas activas, misión de seguridad, terminales de usuario, sistema de navegación en órbita baja, son solo algunos ejemplos de áreas tecnológicas clave con claro liderazgo español.
El segundo factor que ha contribuido eficazmente es la política industrial. La industria española ha sabido contribuir a partenariados europeos sostenibles a largo plazo que han permitido madurar y reforzar su posicionamiento en programas europeos ESA y de la Unión Europea, evitando duplicaciones y demostrando su valor añadido.
Desde su perspectiva, ¿qué papel juegan programas de exploración como Artemis II en el desarrollo de tecnologías y capacidades estratégicas para Europa, incluso más allá de la exploración humana?
El programa americano Artemis ofrece oportunidades importantes para la industria Espacial europea. Sistemas de servicio espacial (European Service Module de la ESA como parte de la cápsula ORION), sistemas de comunicación y navegación lunar (Moonlight y Novamoon), sistemas robóticos de exploración y explotación de recursos naturales, sistemas de vigilancia y seguridad, centros de datos para uso terrestre y de soporte a misiones de exploración del sistema solar. Todos estos sistemas y aplicaciones requieren programas muy avanzados de investigación e innovación tecnológica e industrial, con beneficios derivados para aplicaciones terrestres y no espaciales, y donde la colaboración universidad-industria es fundamental.
Recibir el Premio TEDAE a la Trayectoria reconoce una vida profesional dedicada al Espacio europeo. Si tuviera que trasladar una lección a las nuevas generaciones de ingenieros y gestores espaciales, ¿cuál sería la más importante para construir el futuro del sector en Europa?
El Espacio es un recurso único de la Humanidad y su uso conlleva una gran responsabilidad para generaciones presentes y futuras. Poder contribuir a programas Espaciales de dimensión europea es contribuir a la construcción de Europa, a preservar y defender sus valores, modernizar la sociedad, potenciar su economía y garantizar su Seguridad. Es una tarea compleja que requiere visión, compromiso, liderazgo, determinación y perseverancia. Su implementación requiere planificación presupuestaria a largo plazo, inversión científica, tecnológica y capacidad industrial.
Los programas Espaciales tienen un valor estratégico importante y, por ello, es muy importante desde el principio que haya una coordinación muy estrecha con los diferentes sectores de aplicación civil y de Seguridad, para definir los requisitos de misión y responder a prioridades políticas y verdaderas necesidades de la sociedad. El futuro del sector en Europa pasa igualmente por la integración de disciplinas (observación, navegación y conectividad, ciencia y exploración, lanzaderas y otros sistemas de transporte Espacial) que hasta ahora se han tratado de forma independiente, acelerar los plazos de implementación para responder a una necesidades de un mercado cada vez más dinámico y en rápida evolución y potenciar modelos de financiación público-privada con gestión compartida de riesgos.
España tiene ya un gran peso específico en la Europa del Espacio, un enorme potencial académico y empresarial, y gracias a la reciente creación de la Agencia Española del Espacio, un claro referente e impulsor a nivel institucional.
Para afrontar los retos del futuro y ser competitivos, hay que pasar a la velocidad superior.
La carrera Espacial no ha hecho más que empezar…

La carrera Espacial no ha hecho más que empezar”
