miércoles, 28 febrero 2024

En la última convocatoria de la Agencia Espacial Europea (ESA) para seleccionar nuevos astronautas se presentaron más de 22.000 personas de todos los estados miembros de la ESA y miembros asociados. En la anterior convocatoria de reclutamiento de la Agencia, en 2008, el número de candidatos fue menos de la mitad. Y es que viajar al Espacio sigue siendo un sueño para muchos niños y niñas, pero un sueño que cada vez les parece más accesible.

Para los primeros astronautas, volar a bordo de un vehículo espacial requería no solo un entrenamiento intensivo, sino también unas condiciones que acercaban a los viajeros a la categoría de superhombres”
¿Es esto cierto?

¿Estamos formando nuevas generaciones más cualificadas para viajar fuera de nuestro planeta? ¿O es que la tecnología, con sus avances, facilita el acceso al Espacio?

Según se indica en el libro ‘Un paseo por el Espacio’, “para los primeros astronautas, volar a bordo de un vehículo espacial requería no solo un entrenamiento intensivo, sino también unas condiciones que acercaban a los viajeros a la categoría de superhombres. Bien preparados física e intelectualmente, debían ser personas equilibradas, capaces de reaccionar ante la adversidad, y estar dispuestos a sacrificar una buena parte de su vida personal y familiar en favor de los objetivos buscados. Esta es una de las razones por las que los primeros viajeros espaciales, tanto americanos como soviéticos, fueron seleccionados de entre los grupos de pilotos de pruebas que abundaban en los años cincuenta”.

Gracias al desarrollo tecnológico, los requisitos físicos ya no son tan determinantes como antes y el último proceso de selección de astronautas lo demuestra: no solo por el gran número de candidatos de distintos perfiles profesionales, sino por la inclusión, por primera vez, de un astronauta con discapacidad física.

Reportaje
Un astronauta no suele volar más de una vez cada dos años. Ese es el tiempo mínimo para preparar una misión”

Como decía el director general de la ESA, Josef Aschbacher, en 2021 sobre el proceso de selección de astronautas: “En los próximos años vamos a buscar una amplia variedad de profesionales del Espacio, por lo que animo a todo el mundo a que eche un vistazo a estas oportunidades en la página web de empleo de la ESA”.

No siempre ha sido así. En el reportaje sobre los astronautas recogido en ‘Un paseo por el Espacio’ se documentaba cómo, en Estados Unidos, existen los pilotos “que manejarán la nave espacial” y los especialistas de misión “entrenados para realizar trabajos específicos en el vehículo, como los experimentos o las salidas al exterior”. Para ser astronauta piloto hay que poseer una carrera universitaria y mil horas de vuelo en aviones a reacción. Muchos de ellos son militares. Además, deben superar una prueba de aptitud física similar a la que pasan los pilotos de aviación. Entre otras limitaciones, destacan la altura, la vista y la presión sanguínea.

Los especialistas de misión, por su parte, no necesitan experiencia de vuelo y sus condiciones físicas no son tan estrictas. En cuanto a la edad, dado el largo período de entrenamiento previo (al menos cinco años), se recomienda no tener más de 38 años”.

Reportaje
El entrenamiento no se detiene una vez que un astronauta llega a la Estación Espacial, ni tampoco cuando regresan a la Tierra”

El mismo capítulo del libro recogía cómo había casos de rendimiento excepcional: “Astronautas que han volado con una edad de más de 60 años y otros que han batido récords: Valeri Poliakov acumuló casi 438 días en una sola misión, Sergei Krikalev permaneció en el Espacio un total de 803 días (a lo largo de seis viajes) y Franklin Chang-Díaz y Jerry Ross efectuaron siete vuelos cada uno”.

Entre los más veteranos, destaca Paolo Nespoli, quien a sus 60 años regresó al Espacio y completó una estancia de 139 días. O más recientemente, la mítica aviadora Wally Funk se convirtió, con 82 años, en la persona más longeva en viajar al Espacio.

La evolución de la ESA

Establecida en 1975, la ESA tiene 22 estados miembros y coopera con muchos otros. Su misión es la exploración y el uso pacífico del Espacio en beneficio de la humanidad y, en particular, la preservación del planeta Tierra.

En 1977 la ESA dio sus primeros pasos en vuelos espaciales tripulados al organizar su primera selección de astronautas. Este evento marcó el inicio de más de cuatro décadas de éxitos, con misiones desde el primer vuelo de Spacelab en 1983, hasta los vuelos y estancias a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS).

En noviembre de 2019, el Consejo Ministerial Space 19+ de la ESA analizó la posición de Europa en el Espacio y confirmó su compromiso con la exploración espacial y, entre otros grandes retos, incluyó el descenso a la superficie lunar por un astronauta europeo en 2030 o la participación europea en una misión humana a Marte.

Su misión es la exploración y el uso pacífico del Espacio en beneficio de la humanidad y, en particular, la preservación del planeta Tierra”

En noviembre del pasado año, la Agencia Espacial Europea seleccionó a los 17 candidatos a astronautas entre las más de 22.500 solicitudes recibidas de todos los estados miembros. En total, 5 astronautas de carrera, 11 reservas y un astronauta con discapacidad física. Entre ellos, los españoles Pablo Álvarez y Sara García.

Reportaje

Si bien volar al Espacio sigue siendo un sueño inalcanzable para muchos de nosotros, lo cierto es que, en la medida en que se desarrolla la industria Espacial, opciones antes inexistentes como el turismo en el Espacio son ya una realidad –de momento, solo al alcance de millonarios– y más de una empresa tiene como objetivo o propósito llevar humanos al Espacio en cantidades nada desdeñables. ¿Podremos realmente lograr que la civilización humana habite en otros planetas en el siglo XXI? Ese será sin duda un viaje apasionante digno de ser visto.

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